El "Negro" Rizzuto, ganando
el GP de la Montaña de 1976
con FIAT 125
Con FIAT 128, en el Rally de
San Luis de 1980, uno de los
pocos abandonos dentro de
su ejemplar foja deportiva.
Junto a la Berlina 125, con la que fue
campeon en 1980
-¿Qué puntaje te pondrías como piloto de pista y de montaña?

-Yo me critico a mi mismo por el accidente, pero en el fondo creo que fue el destino. Creo que era del
grupo de los pilotos completos, léase Gradassi, Garro, García Veiga, léase Cocho López...

-¿Qué piloto de aquella época te impresionaba?


-¿A qué edad te pudiste subir a un auto de
carreras?

-Fue en el ´68, o sea a los 28 años, en el autodromo
Oscar Cabalén. Me compré un Renault Gordini,
conseguí un casco, lo armé y largué. Yo fui el primero, y
no Andrea Vianini, en ganar en el Cabalén. Según decia
Héctor Luis (Gradassi) suerte que no ganó él, porque
Vianini y yo ganamos y estamos en silla de ruedas,
Gradassi salió segundo y tubo una hemiplejia.
Parapléjico desde su vuelco en el Rally de Córdoba del
26 de octubre del 80, el "Negro" Rizzuto nos habla de
su vida y de sus convicciones. Campeón con los autos
de carrera y sin ellos, representa una raza en extinción:
el "mecanico-piloto".
-Después del Gordini, llegaron los Fiat oficiales en 1972.

-Yo había salido campeón cordobés del Grupo 2 con el Gordini, que llegaba a viajar a 165 Km. de
promedio, pero un amigo me dijo: "Comprá un auto que viaje fuerte". Me fui y compré un Fiat 128, a
mitad de año, y empecé a correr en Rio Cuarto.
-Bueno, a Cerlomagno y Recalde no les pude ganar. A Recalde lo hacía enojar porque le decía que
era mejor piloto que él. El nunca fue de gozar a nadie, pero un día lo hice enojar. Estabamos por
largar en Alta Gracia y con Eduardo (Copello) estaba "bla, bla, bla", y le digo a Recalde; "Como sos
un amigo te iba a tocar bocina, ahora te voy a dejar las ruedas marcadas en el techo, y cuando
entres al paredón del dique fijate que vas a ver venir mis luces". Apenas entré al paredón, le prendí las
luces, Recalde se puso un poco nervioso, y empezó a tirar el auto a la banquina, se le desconectó un
cañito de la nafta, lo pasé y gané la etapa. Mañas que le dicen.

-Cuando decís que empezó a tirar el auto a banquina ¿qué estaba haciendo?

-Se estaba volviendo loco, porque veía que el IAVA se arrimaba, se arrimaba, y él había largado dos
minutos adelante, en este caso, y me le venia acercando.

-Hablame de Ricardo Zunino...

-Espectacular en pista y bueno en la montaña.

-¿Y el "Chango" Esteban Fernandino?

Espectacular en pista, muy bueno. Yo le hice una...: lo ayudé al "Colorado" (Zunino) para que le
pueda ganar el campeonato, total ahora se puede decir. Había algo que a mi no me gustaba, porque
los equipos son muy difíciles, la gente no sabe. Eso de "tragarse" tener que salir segundo, primero o
tercero, es de terror, es un dolor de estomago impresionante. Y parecía ser que no querían que el
"Colorado" gane el campeonato. Largamos la última "9 Horas" lloviznando, yo venía para pasarlo al
"Colorado", porque tenía una suspensión mejor, cuando lo veo acercarse al "Chango" Fernandino por
el espejo, entonces en lugar de pasarlo al "Colorado" le apoyé la trompa y lo empecé a empujar, no
podía sacar las manos de volante, cuando le sacamos casi media vuelta al "Chango" lo dejé solo, y el
"Colorado" Zunino le pudo ganar el campeonato.


- ¿Qué te gusta manejar más, los 128 IAVA de tracción delantera, o las berlinas de tracción
trasera?

Los IAVA eran muy lindos en la montaña, porque te salvaban, mi accidente no hubiera ocurrido si mi
auto hubiese sido tracción delantera, en la pista no, en la pista eran mejores los grandotes.

- Contame de vos ahora, después de tu accidente seguís corriendo en autos

Si, hay un grupo de amigos que son del Circulo Cordobés de Coleccionistas de Coches Clásicos. Un
amigo me consiguió una Coupé 1500 toda original, y empezamos a correr regularidad, la primera vez
salí segundo, "bah, suerte de principiante". La segunda carrera otra vez segundo, ya me subieron de
cabo a general. En las 6 Horas fui segundo, y en el último rally fui primero, donde me pasé un camión
por la derecha, el camionero todavía me está insultando. En ese lugar justo hice "0", y fue lo que
definió la carrera.

- ¿Que le dirías a la gente que por cualquier cosa se pincha?

- Mirá, yo tengo dos hijos maravillosos a los que quiero muchísimo, con dos nietos bárbaros, vuelo en
planeador, navego, hago de todo. La vida no solo continúa, sinó que tenes tantas motivaciones, tantas
gratificaciones... Yo me siento privilegiado, en el sentido de que me han ayudado los amigos, la
familia, es un permanente cariño, y eso vale tanto para el discapacitado como para el sano. Uno se
malacostumbra, porque vos decís "tengo este traje", y después ya no te gusta. Y lo tenés, y otro no
lo tiene.
Un hombre de Fiat