Fiat Clásicos Argentinos


Entre los tantos detalles que caracterizaban a un
IAVA, se destacaban; la pintura exterior y la
decoración adornada con franjas, las llantas de
aleación, por vez primera utilizadas en el país en
vehículos de serie, (las clásicas e indestructibles
ruedas de los IAVA), las luces suplementarias de
iodo, la utilización también inédita de apéndices
aerodinámicos, (el 128 IAVA Europa fue el primer
auto argentino en vestir un spoiler delantero), la
antena de la radio incorporada al parabrisas (que
además era laminado y tonalizado), la luneta térmica,
los interiores alfombrados en bouclé, y los tapizados
en tela (cuadrllé blanco y negro, otro clásico), los
tableros especiales que incorporaban un generoso
cuentavueltas, e instrumentos de aguja para presión
de aceite y temperatura de agua (un lujo para la
época, y aún hoy), los volantes (hubo sólo dos
modelos de refinado diseño), los espejos laterales
Vitaloni "Californian", etc.







FIAT 128 IAVA

IAVA es la sigla de Industria Argentina de Vehículos de Avanzada S.A., sociedad ya extinguida que
fuera subsidiaria de la empresa FIAT en Argentina.

Entre los años 1972 y 1984 abasteció al mercado con versiones potenciadas de los citados
automóviles, inspirada claramente en el concepto ABARTH, aplicado con gran éxito por la casa
matriz en Italia.

Haciendo honor al nombre de la sociedad, el concepto IAVA fue verdaderamente de avanzada. Los
automóviles que salieron de su línea de montaje eran realmente distintos de los vehículos en que
estaban basados. Un sinnúmero de detalles estéticos y mecánicos los diferenciaban y convertían
en otros autos, más nerviosos y personales.
Y por supuesto, la mecánica. La potencia IAVA no
era el resultado de aumentar un punto la compresión
y dosificar más generosamente la carburación para
"alegrar" un doméstico motor standard. Sus
impulsores utilizaban cigüeñales y bielas forjadas,
tapas de cilindros con válvulas de mayor diámetro,
levas especiales, otro carburador (Weber 40/40 y/o
Solex 34/34) trabajando ambas bocas con apertura
simultánea, sobre un múltiple de admisión individual
realizado en aluminio, y escapes 4 a 1, entre otros
detalles.

Todo ello sumado a llantas, como dijimos,
especiales que montaban un rodado más ancho que
el de los modelos standard y a una relación final
más corta y adecuada al giro más rápido del motor,
conformaba un cóctel destinado a la velocidad.
El primer IAVA, oficialmente denominado128 CLI,
vio la luz en el año 1972 y puede afirmarse que este
"primogénito" fue entre todos los de su estirpe, el
más rabioso. El pequeño 128 naranja con franjas
negras sobre el capot y los zócalos, portaba un
motor de 1100 cm3, que bien servido por un Weber
40 doble cuerpo giraba furiosamente. Quienes
pudieron manejarlo no olvidarán jamás su nervio, su
completísimo tablero, su volante de inigualable grip,
su fantástica aceleración y sus terroríficos frenos,
especialmente a la hora de tener que usarlos.

Esta primera versión prontamente cedió paso a un
nuevo modelo, impulsado por un 1300 cm3, más
dócil aunque no menos potente, pasándose con el
tiempo a ofrecer una opción con motor de 102 HP
que complementaba el "tradicional" de 82 CV.

A mediados de 1979 se produce el lanzamiento de
la línea Europa, un 128 aggiornado estéticamente
que obviamente tuvo su paralelo en la variante
"sportiva". El IAVA alcanzaba su madurez. Y,
refinado, supo agregar a su conocido nervio
elementos de confort, la mayoría de los cuales
sencillamente eran desconocidos en el mercado
argentino, confirmándolo definitivamente como un
auto de vanguardia.